Jesus Is Life

LA FUENTE DE LA VIDA.

Diariamente nuestra mente es bombardeada constantemente por preocupaciones que agobian, temores que paralizan, malas noticias que inquietan, tentaciones que atraen y pensamientos confusos que pueden alejarnos de la presencia y el camino de Dios. Muchas veces dedicamos tiempo, esfuerzo y atención especial al cuidado de nuestra apariencia física, al cumplimiento de nuestras responsabilidades diarias o al logro de nuestras metas personales y profesionales, pero con frecuencia olvidamos cuidar con esmero y dedicación aquello que verdaderamente dirige todo el desarrollo de nuestra existencia: nuestro mundo interior. La mente dirige el rumbo y define el sentido de toda nuestra vida, tal como nos da a conocer el sabio rey Salomón con claridad: “Y sobre todas las cosas, cuida tu mente, porque ella es la fuente de la vida.” Proverbios capítulo 4 versículo 23.

La mente y el corazón son el lugar profundo donde nacen todos nuestros pensamientos más íntimos, las decisiones que tomamos cada día, las emociones que sentimos y las acciones que realizamos frente a las circunstancias de la vida. Todo aquello que permitimos entrar en nuestro ser termina moldeando de manera definitiva nuestra manera de pensar, de actuar y de relacionarnos con los demás y con Dios. Si nuestro interior está lleno de paz profunda, de fe sólida y de verdad que guía nuestros pasos, nuestra vida caminará siempre en la dirección correcta y llena de sentido; pero si permitimos que el rencor, la duda constante, el pecado que se arraiga o el desánimo que paraliza ocupen cada rincón de nuestro corazón, también nuestras palabras, nuestras elecciones y nuestros actos serán afectados de forma negativa.

Cuando la Biblia afirma que debemos vigilar “sobre todas las cosas”, está otorgando a esta tarea una prioridad absoluta e innegociable. Podemos dedicar tiempo y esfuerzo a cuidar nuestro trabajo, a preservar nuestra salud o a cultivar nuestras relaciones personales, pero Dios nos enseña con claridad que debemos prestar especial atención y dedicación a proteger y ordenar especialmente nuestro mundo interior. Una mente llena de temor, de resentimiento que se hace profundo, de envidia que corroe o de pensamientos erróneos y pecaminosos terminará afectando de manera negativa toda nuestra existencia, influyendo en cada aspecto de nuestra vida diaria. Pero una mente que es alimentada día a día por la Palabra de Dios, que se nutre de sus enseñanzas y de su amor, producirá en nosotros paz verdadera, sabiduría para tomar buenas decisiones y una esperanza que no se apaga nunca.

Muchas veces el enemigo no comienza destruyendo desde fuera, atacando situaciones o circunstancias externas, sino que actúa sembrando poco a poco pensamientos incorrectos y erróneos: sentimientos de desánimo, dudas que debilitan la fe, actitudes de orgullo o sensaciones de desesperanza que nublan nuestra visión. Por eso debemos aprender con constancia a filtrar lo que escuchamos, lo que vemos y lo que meditamos en nuestro corazón cada día, analizando todo lo que llega a nuestro ser para ver si es coherente con los valores de Dios. No todo lo que llega a nuestra mente, ni todo lo que vemos o escuchamos a nuestro alrededor, merece quedarse allí y convertirse en parte de lo que pensamos y sentimos.

Cuidar la mente también implica renovarla constantemente con la verdad inmutable de Dios. La oración sincera, la lectura atenta y meditativa de las Escrituras y la comunión constante con el Señor limpian nuestro interior de todo lo que nos hace daño y fortalecen nuestra fe día tras día. Cuando Cristo ocupa el lugar central y gobierna nuestros pensamientos, nuestras palabras y nuestras acciones, todo lo que hacemos y decimos comienza a reflejar su carácter bondadoso, su amor y su justicia hacia todos.

Oremos:

“Señor, ayúdame a cuidar con esmero mi mente y mi corazón. Limpia mis pensamientos de todo aquello que no viene de Ti y llena mi interior con Tu verdad y Tu paz que sobrepasan todo entendimiento. Que mis pensamientos produzcan vida, fe firme y esperanza segura en cada momento de mi existencia. Amén.”

0 0 votes
Article Rating
Subscribe
Notify of
guest
0 Comments
Oldest
Newest Most Voted
Inline Feedbacks
View all comments
Scroll al inicio
0
Would love your thoughts, please comment.x
()
x