Jesus Is Life

IMPOSICIÓN DE MANOS

IMPOSICIÓN DE MANOS

HECHOS 13:1 Entre los profetas y maestros de la iglesia de Antioquía de Siria se encontraban Bernabé, Simeón …, Lucio …, Manaén y Saulo. 2 Cierto día, mientras estos hombres adoraban al Señor y ayunaban, el Espíritu Santo dijo: Consagren a Bernabé y a Saulo para el trabajo especial al cual los he llamado. 3 Así que, después de pasar más tiempo en ayuno y oración, les impusieron las manos y los enviaron. 4 Entonces Bernabé y Saulo fueron enviados por el Espíritu Santo. Descendieron hasta el puerto de Seleucia y después navegaron hacia la isla de Chipre. 5 Allí, en la ciudad de Salamina, fueron a las sinagogas judías y predicaron la palabra de Dios. NTV.

Antes de emprender algún nuevo ministerio cristiano, es importante tener un tiempo de ayuno y oración con las personas que vayan a involucrarse activamente en el ministerio, y si es posible, involucrar a toda la congregación para que sean parte de este tiempo de devoción. De esta manera el ministerio que se vaya a emprender no estará en las fuerzas de los creyentes, sino bajo la dirección de Dios. La iglesia primitiva sabía la importancia de la oración y el ayuno para sus vidas de devoción al Señor, por eso frecuentemente tenían tiempos para dedicarse a orar y ayunar. En cierta ocasión cuando alguno de los líderes de la iglesia de Antioquía y la iglesia misma oraba y ayunaba, se manifestó el poder del Espíritu Santo, para delegar una misión muy especial, la misión de expandir el evangelio más allá de las fronteras de Jerusalén y el imperio romano.

Bernabé y Saulo eran parte de los líderes de la iglesia de Antioquía, ellos habían trabajado arduamente para que el evangelio de la salvación y la vida eterna se expandiera en toda esa región. Como líderes de la iglesia, siempre estaban en estrecha comunión con el Señor por medio de la oración y el ayuno. Una mañana cuando ellos junto a los demás líderes de la iglesia adoraban al Señor y ayunaban, el Espíritu Santo se manifestó en medio de ellos, y eligió a Bernabé y Saulo para la tarea de seguir con su trabajo misionero en otras ciudades del pueblo gentil. Tras este llamado, los líderes de la iglesia siguieron orando y ayunando para que todo esté bajo el control y la dirección del Espíritu Santo. Tras este tiempo de comunión con el Señor, los líderes de la iglesia finalmente les impusieron las manos y los enviaron a la labor misionera. La imposición de manos de los líderes del a iglesia de Antioquía no fue una ordenación, sino una comisión, ya que tanto Bernabé como Saulo ya estaban actuando en el ministerio público de la iglesia; ahora Dios los había llamado para una tarea específica.

Tras la imposición de manos, comenzó la labor misionera del apóstol Pablo y Bernabé, ellos no visitaron las distintas ciudades con el evangelio en sus propias fuerzas, sino que fueron guiados por el Espíritu Santo. Bajo la dirección y guía Divina del Espíritu Santo, Pablo y Bernabé visitaron poblaciones claves y centros culturales para alcanzar tantas personas como les fuesen posible. Al pasar por las ciudades, pueblos y aldeas, se detenían en las sinagogas, plazas y mercados para compartir el evangelio, a los judíos primeramente con la esperanza de que ellos vieran a Jesús como el Mesías prometido por los profetas del Antiguo Testamento. Tras predicar a todos los judíos, Pablo y Bernabé seguían adelante con su obra misionera, compartían el evangelio a los gentiles, para que ellos también conocieran a Jesús como el unigénito Hijo de Dios, que había venido a este mundo para dar salvación y vida eterna por medio de su sacrificio en la cruz del calvario.

Queridos hermanos. Bajo la dirección del Espíritu Santo de Dios, los líderes de iglesia de Antioquía, apartaron a Pablo y Bernabé para la obra especial que Dios tenía para ellos. Pero antes de apartarlos para este llamado, ellos esperaron los tiempos óptimos para enviarlos a esta obra misionera. En esta espera, ellos permanecieron en ayuno y en oración para que todo esté bajo el control de Dios. Antes de llevar adelante nuestro llamado, debemos tener tiempos de ayuno y oración, para que el Espirito Santo sea quien nos ayude a poner en marcha esta obra. Hermanos. El llamado para llevar adelante algún ministerio en nuestras congregaciones o fuera de ellas, es hecha por el Espíritu Santo, por eso al igual que los líderes de la iglesia de Antioquia, nosotros también debemos imponer nuestras manos sobre los miembros de nuestra congregación que fueron llamados para ejercer algún ministerio. Debemos orar por nuestros pastores, misioneros y obreros cristianos para sus tareas. Podemos también dedicarnos con nuestro tiempo, dinero y talentos para la obra de Dios.

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