Devocional

JOSUÉ 20

CIUDADES DE REFUGIO.

7 … se designaron las siguientes ciudades de refugio: Cades, … Siquem … Quiriat-arba 8 En el oriente del río Jordán, frente a Jericó, se designaron las siguientes ciudades: … Beser, … Ramot, … y Golán … 9 Esas ciudades quedaron apartadas para todos los israelitas y también para los extranjeros que vivían entre ellos. Cualquier persona que matara a otra por accidente podía refugiarse en una de esas ciudades; de esa manera, evitaba que le quitaran la vida por venganza antes de ser juzgada frente a la asamblea local. NTV.

En el corazón de las personas, los deseos de venganza están profundamente arraigados, por eso, no son capaces de perdonar alguna transgresión sea hecha o no voluntariamente. El hombre siempre tratará de pagar con la misma moneda a su agresor. En el pasado, el eterno Creador, trató de salvaguardar la vida de las personas que transgredían involuntariamente a sus semejantes, mediante su asilo en unas ciudades de refugio ubicadas a lo largo del territorio israelí.

Una vez que todas las tribus de Israel, habían recibido su porción de territorio dentro de la tierra prometida, el eterno Creador, ordenó a Josué designar las ciudades de refugio. Una ciudad de refugio era precisamente eso, un refugio para una persona que había cometido un homicidio no intencional que pudiera despertar deseos de venganza de los amigos y parientes de la víctima, buscando cobrar justicia privada. Esta disposición evitaba la venganza discriminada y garantizaba al homicida defenderse ante la justicia.

Las autoridades en la ciudad de refugio tenían el deber de proteger y escoltar al acusado a un juicio justo. Si el acusado era hallado inocente, él debía ser protegido en el refugio hasta la muerte del sumo sacerdote actual. Entonces podía regresar a la ciudad de donde provenía. Si era hallado culpable de homicidio, debía sufrír el castigo en conformidad a la ley establecida por el eterno Creador a través de su siervo Moisés.

Estas ciudades de refugio debían estar esparcidas a lo largo del territorio israelí, para que nadie se encontrara demasiado lejos de una de ellas, para que una persona que huía, pudiese llegar en pocas horas y refugiarse antes de que los parientes de la víctima lo pudiesen atrapar. Además, estas ciudades debían tener accesibilidad y adecuados caminos para que desde cualquier punto de la tierra puedan acceder con total facilidad.

En conformidad a las órdenes del eterno Creador, Josué designó seis ciudades de refugio en todo el territorio. Tres ciudades de refugio al este del Jordán y otras tres ciudades de refugio al oeste del Jordán. Josué distribuyó las ciudades en forma de “U”. Al oeste del Jordán: la ciudad de Cedes al norte, Siquem en el centro y Hebrón en el sur. Al este del río Jordán: la ciudad de Béser en el sur, Ramot Galaad en el centro y Golán al norte. El nombramiento de las seis ciudades muestra la fidelidad del Señor y el cumplimiento de sus promesas.

Queridos hermanos, el eterno Creador a través de la designación de las ciudades de refugio a lo largo de la tierra prometida, mostró su providencia, cuidado y protección al inocente. Él deseó que todas las personas tengan la posibilidad de tener un juicio justo y no sean condenados por la ira y los deseos de venganza. En la actualidad, muchos países a lo largo del mundo, hacen de ciudades de refugio para las personas entre comillas perseguidas, esos países no brindan facilidades para que sus refugiados, sean juzgados por sus delitos, más bien los salvaguardan de cualquier veredicto dictado en sus países de origen. Hermanos, nadie está libre de cometer accidentes, por eso, ante algún accidente en contra de su familia, no busque vengarse del causante del accidente, más bien, deje todo en las manos de las autoridades, para que ellos determinen la culpabilidad o la inocencia de la persona. Sobre todo, deje la causa en las manos de Dios, el cual juzgará en conformidad a su divina justicia.

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