Devocional

NÚMEROS 12

CRITICAS Y MURMULLOS.

5 Entonces el SEÑOR descendió en la columna de nube y se detuvo en la entrada del tabernáculo. ¡Aarón y Miriam!, llamó él… 6 … les habló: Escuchen lo que voy a decir: Si hubiera profetas entre ustedes, yo, el SEÑOR, me revelaría en visiones; les hablaría en sueños. 7 Pero no con mi siervo Moisés. De toda mi casa, él es en quien confío. 8 Yo le hablo a él cara a cara, ¡con claridad y no en acertijos! Él ve al SEÑOR como él es. ¿Entonces, por qué no tuvieron temor de criticar a mi siervo Moisés?. NTV.

Dentro de una organización, es frecuente que surjan diferencias entre los que están al frente de la organización. Estas diferencias surgen cuando dejan de estar en un mismo sentir, o cuando el ego de las personas se empieza a manifestar. Cuando eso sucede, empiezan a expandir rumores, tratando de desprestigiar al que está a la cabeza de la organización, y así tratan de usurpar su cargo.

Los hermanos de Moisés, Aarón y Míriam formaban parte del liderazgo del pueblo hebreo, ya que ellos eran descendientes de la tribu de Leví, tribu que Dios había tomado para que le sirvan en su tabernáculo. Miriam y Aarón representaban a los sacerdotes y a los profetas, los dos grupos más poderosos después de Moisés, pero a pesar de que disfrutaban del honor de servir a Dios, en sus corazones aparecieron celos de la posición e influencia de Moisés. María y Aarón al no poder encontrar falta en la manera que Moisés conducía al pueblo, decidieron murmurar en contra de su hermano. Ante esta situación, como Moisés era de un corazón noble, no reprochó las acciones de sus hermanos, ni tampoco acudió al Señor para que se haga cargo de esta situación.

El eterno Creador, escuchó los murmullos de Aarón y Míriam en contra de su siervo Moisés, y salió en su defensa, tomaría el asunto con sus manos, derramando su juicio sobre ellos. Los siervos del Señor, nunca van a estar desprotegidos, porque los siervos son una pertenencia perpetua de Dios y como son de su pertenencia, Él, les va a brindar su cuidado y protección. Ante cualquier peligro o amenaza que surja en contra de sus siervos, Dios saldrá al frente y librará la batalla por su siervo.

Dios llamó a los tres hermanos ante su presencia para dar solución a este impase. El Señor descendió a la puerta del tabernáculo, llamó a Aarón y Míriam , les dijo: sé que en este pueblo existen sacerdotes y profetas aparte de Moisés, pero yo tengo plena confianza en mi siervo, con él puedo hablar de frente, cara a cara, sin acertijos, él me ve como Yo Soy. ¿y ustedes porqué murmuran en contra de él? A través de estas palabras, Dios fue claro y conciso con Aarón y Míriam , Moisés era su elegido y nadie tenía que hablar en contra de él, y si lo hacían tenían que responder ante el mismísimo Creador.

Los celos no solo están reservados para la vida secular, pues con frecuencia pueden aparecer en la vida ministerial entre cristianos. Cuando estos celos surgen dentro del cuerpo de Cristo, pueden llegar a afectar a toda la congregación, y hasta a una posible desintegración de la misma. Los celos entre los siervos de Dios son inadecuados, y no deben existir en las congregaciones cristianas, ya que todos están sirviendo al único Dios verdadero, todos sus siervos deben trabajar como un solo cuerpo.

Queridos hermanos, cuando surja alguna clase de celo en contra de un siervo de Dios, tengamos presente que ellos no están desamparados, pues ellos están bajo la protección y el cuidado del Creador. Él peleará en contra de todo aquel que maquine mal en contra de su siervo. Hermanos, no tengamos miedo de seguir adelante en nuestros ministerios, a pesar de las críticas y los murmullos que puedan existir en nuestra contra. Nosotros no debemos tener miedo a ser reprobados por los hombres, lo único que nos debe interesar es la aprobación de nuestro amado Creador.

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