SEPARADOS DEL MUNDO
SEPARADOS DEL MUNDO
2 CORINTIOS 6:14 No se asocien íntimamente con los que son incrédulos. ¿Cómo puede la justicia asociarse con la maldad? ¿Cómo puede la luz vivir con las tinieblas? 15 ¿Qué armonía puede haber entre Cristo y el diablo? ¿Cómo puede un creyente asociarse con un incrédulo? 16 ¿Y qué clase de unión puede haber entre el templo de Dios y los ídolos? Pues nosotros somos el templo del Dios viviente… 17 Por lo tanto, salgan de entre los incrédulos y apártense de ellos, dice el SEÑOR. No toquen sus cosas inmundas, y yo los recibiré a ustedes. 18 Y yo seré su Padre, y ustedes serán mis hijos e hijas, dice el SEÑOR Todopoderoso. NTV.
Vivir completamente aislados de las personas que no reconocen el Señorío de Cristo, es complicado para un gran número de creyentes, ya que constantemente tienen que relacionarse con ellos por las diferentes actividades o servicios que prestan. Los creyentes se relacionan con los inconversos por sus trabajos o sus estudios. Algunos creyentes no solo se relacionan con los inconversos por las actividades o servicios que prestan, sino que también entrelazan una amistad y comparten con ellos tiempos y pasatiempos. Al pasar tanto tiempo con los inconversos, algunos creyentes terminan por nuevamente adoptar las costumbres y prácticas de su vieja naturaleza, las cuales habían abandonado al aceptar a Cristo como su Señor y Salvador.
Es un hecho que los hijos de Dios, no pueden vivir completamente aislados de los inconversos, pero sí pueden prevenir entrelazar una amistad muy íntima con ellos, ya que si entrelazan una íntima amistad, corren el peligro de comportarse como ellos, olvidándose completamente de que tienen que ser una luz que resplandece en medio de los hombres que viven bajo el dominio de la vieja naturaleza del pecado. El apóstol Pablo hace este llamado a los hijos de Dios para que no establezcan vínculos con los inconversos, ya que en la nueva naturaleza que han adquirido en Cristo Jesús, no tiene nada que ver con los que siguen bajo el dominio del pecado. El creyente al establecer un vínculo íntimo de amistad con los inconversos, podrían debilitar su entrega a Cristo, así como su integridad o sus normas. El no establecer un vínculo íntimo con los inconversos, no significa aislarse completamente de ellos, significa no compartir o participar de ciertas actividades que no honren o glorifiquen al eterno creador.
El apóstol Pablo anhelaba que los creyentes estuvieran activos en su testimonio por Cristo entre los incrédulos, sin la necesidad de comprometer su fe mediante ataduras personales o comerciales. Los creyentes son llamados a mantener su vida de santidad, separados de los placeres de este mundo, pero esta clase de vida que le agrada a Dios, no son compartidas por los inconversos, por eso, siempre será mejor que los hijos de Dios no entrelacen vínculos íntimos de amistad con ellos. Tal como el unigénito Hijo de Dios no mantiene una relación armónica con el diablo, los hijos de Dios no deben entrelazar vínculos íntimos con los inconversos, en su lugar, solo deberían mantener contacto con ellos para predicarles el evangelio, y llevarlos al arrepentimiento de sus pecados, pero nunca deberían participar de sus placeres pecaminosos ni en ninguna de sus actividades en el sentido de que los puedan llevar a hacer pensar que no son diferente de ellos. La recompensa del creyente por mantenerse con Cristo sin vincularse íntimamente con los inconversos, será que Dios los acogerá como su Padre para cuidarlos y bendecirlos por toda la eternidad.
Queridos hermanos. En este mundo caído, no hay forma de que los hijos de Dios vivan totalmente aislados de los inconversos, ya que viven en medio de ellos y tienen que si o si relacionarse. Pero esto no significa que deben entrelazar vínculos íntimos de amistad con ellos, o participar activamente de sus actividades pecaminosas. Los creyentes al no poder aislarse totalmente de los inconversos, deben tratar de relacionarse solo lo necesario, y siempre ser una luz resplandeciente en medio de ellos, llevando un adecuado testimonio que refleje que han abandonado totalmente los placeres de este mundo y pertenecen a Cristo. Hermanos. La separación del mundo involucra más que mantener distancia con los pecadores, significa permanecer cerca de Cristo, obedeciendo cada una de sus enseñanzas, las cuales se encuentran registradas en las páginas de las Sagradas Escrituras.











































