Jesus Is Life

EL PODER TRANSFORMADOR

EL PODER TRANSFORMADOR.

EZEQUIEL 47:6 Me preguntó: Hijo de hombre, ¿has estado observando?. Después me llevó de regreso por la orilla del río. 8 Entonces me dijo: Este río fluye hacia el oriente, atraviesa el desierto y desemboca en el valle del mar Muerto. Esta corriente hará que las aguas saladas del mar Muerto se vuelvan puras y dulces. 9 … Abundarán los peces en el mar Muerto… Florecerá la vida a donde llegue esta agua. 11 pero los pantanos y las ciénagas no se purificarán, quedarán salados. 12 A ambas orillas del río crecerá toda clase de árboles frutales. Sus hojas nunca se marchitarán ni caerán y sus ramas siempre tendrán fruto. … Los frutos servirán para comer, y las hojas se usarán para sanar. NTV.

Tras la invasión del imperio babilonio, los territorios del reino hebreo, habían quedado totalmente desolados. La fertilidad de esos territorios era casi nula, pues se había convertido en completos desiertos, por eso escaseaba la vida animal y vegetal. Dios cuando castigó a la rebeldía del pueblo hebreo, no solo los había abandonado a ellos, sino que también había abandonado el territorio que les había entregado como posesión perpetua. Sin las bendiciones de Dios, la tierra que en el pasado había sido frutífera, donde la leche y la miel habían sobreabundado, había quedado en la nada. La prosperidad había abandonado esas tierras, convirtiéndolas en tierras desérticas. Sin las bendiciones de Dios, es imposible que la tierra por si sola produzca vida vegetal, la cual es necesaria para alimentar a toda la especie de animales, y así generar el ciclo de vida en la naturaleza.

El Señor por medio de una nueva visión, reveló al profeta Ezequiel que las tierras desoladas y desérticas de Judá, iban a convertirse en tierras fértiles y llenas de vida animal y vegetal, y no solo las tierras, sino también el mar Muerto. En esta visión, el profeta vio que brotó una fuente de agua viva del altar de los holocaustos que estaba en el centro del atrio interno del templo. Esa corriente de agua recorría por debajo del templo hasta salir fuera del recinto por el lado sur de la entrada oriental y seguía su recorrido por el oriente, atravesando el desierto hasta desembocar en el valle del mar Muerto. Este río que nacía en el interior del templo era de agua dulce, y daría vida a los lugares por donde atravesara sus corrientes. Además, haría que las aguas saladas del mar Muerto se vuelvan puras y dulces, aptos para la proliferación de la flora y la fauna marina.

En el orden natural de las cosas, lo común es que el agua dulce que desemboca en agua salada, toda la masa de agua se contamine. Pero con esta corriente de agua no iba a suceder lo común, sino todo lo impensable, ya que el agua salada del mar Muerto se convertiría en agua dulce y sería apto para la vida marina. Esta transformación del agua no sería un milagro de la naturaleza, sino el milagro del Señor, ya que nuevamente bendeciría las tierras del reino judío. La tierra desolada se convertiría nuevamente en tierra fértil gracias a la irrigación del río que nacía en el nuevo templo de Jerusalén. El río simboliza la vida que proviene de Dios y las bendiciones que fluyen de su trono en el templo santo y pasaría a ser el centro geográfico de la tierra redimida. Desde su morada, el Señor irradiaría toda clase de bendiciones en el orden espiritual y material. Su poder de bendición sería tan grande, que transformaría las sábanas calcinadas del desierto de Judá y las fétidas aguas del mar Muerto en fértiles para la proliferación de la vida animal y vegetal.

Queridos hermanos. Dios tiene el inmenso poder para transformar toda su creación, y no solo la naturaleza, sino también la vida de los hombres. Una muestra de su poder sería el manantial que brotaría del atrio interior del templo, con el cual iba a transformar las desoladas tierras desérticas del reino de Judá en fértiles tierras, aptos para la proliferación de la flora y la fauna, y no solo las tierras, sino también el mar Muerto. Hermanos. La visión dada al profeta Ezequiel fue una promesa para el futuro de la nación hebrea, pero una promesa similar a esa, se cumplió con la venida de Cristo Jesús a este mundo. Jesucristo con su poder transforma a las personas más insípidas e improductivas en personas llenas de vida, amorosas, productivas, en testigos perseverantes de su Palabra. Si usted quiere esta transformación, entregue hoy mismo su vida a Cristo Jesús. Él transformará su vida de pecado, en vida de justicia para que pueda morar eternamente en Su Reino Celestial.

0 0 votes
Article Rating
Subscribe
Notify of
guest
0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments
0
Would love your thoughts, please comment.x
()
x