Jesus Is Life

LA BIBLIA, ES LA PALABRA DE DIOS

LA BIBLIA, ES LA PALABRA DE DIOS.

JEREMÍAS 5:11 Los pueblos de Israel y Judá están llenos de traición contra mí dice el SEÑOR. 12 Mintieron acerca del SEÑOR y dijeron: “¡Él no nos molestará! Ningún desastre vendrá sobre nosotros; no habrá guerra ni hambre. 13 Todos los profetas de Dios son pura palabrería, quienes en realidad no hablan de parte de él. ¡Que caigan sobre ellos mismos sus predicciones de desastre!”. 14 Por lo tanto, esto dice el SEÑOR Dios de los Ejércitos Celestiales: Debido a que mi pueblo habla de esta manera, mis mensajes saldrán de tu boca como llamas de fuego y quemarán al pueblo como si fuera leña. NTV.

En la actualidad, millones de personas alrededor del mundo, piensan que las Sagradas Escrituras son cuentos o historias inventadas por fanáticos religiosos, por eso, no prestan atención a las advertencias que en ellas están descritas en contra de las personas que viven bajo sus propias normas, satisfaciendo a cada uno de los deseos más perversos albergados en sus corazones. Estas personas, llevan vidas alborotadas, dando riendas sueltas a sus deseos carnales, y sumergidos en diferentes adicciones sin preocuparse de las normas morales establecidas por el Señor para toda la humanidad. Ellos piensan, que Dios no existe y, por lo tanto, no hay condenación, y pueden vivir desenfrenadamente sin tener miedo a un juicio futuro que les condene por el estilo de vida que llevan. Existe otro grupo de personas, que creen en la existencia de Dios, pero esta creencia es tergiversada, pues creen que Dios en su amor y misericordia, en el final de los tiempos perdonará a toda la humanidad, sin importar que clase de vida hayan llevado. Esta última forma de pensar, es errónea, ya que contradice lo que enseña las Sagradas Escrituras acerca de la justicia Divina.

Estos dos pensamientos prevalecían en el pueblo hebreo en el período del Antiguo Testamento. Gran parte de los habitantes, no creían en las advertencias que daban los profetas. Pues razonaban, como Dios nos va a castigar si somos el pueblo elegido, Él no nos molestará por el estilo de vida que llevamos. Ningún desastre vendrá sobre nosotros; no habrá guerra ni hambre, ni algo similar que nos pueda afectar. Ellos pensaban que siempre tendrían el cuidado y la protección de Dios, sin importar si obedecían o no los decretos, las leyes y normas establecidas por Él. Con este erróneo razonamiento, el pueblo rechazó las advertencias de los profetas, pues pensaron que no vendría sobre ellos ningún mal, que no verían guerra ni hambre. Se creían tan seguros, pues sintieron que todos los anuncios de castigo eran solo fruto del pesimismo de los profetas. Que sus palabras eran un puro flato, sus vaticinios eran lucubraciones aéreas, sin fundamento alguno; pero de ningún modo eran expresión de la voluntad divina, que dirige el curso de la historia

El pueblo hebreo, no solo que despreció la advertencia de los mensajeros, sino que tuvo la osadía de maldecirlos, deseándoles que caigan sobre ellos las predicciones de desastre que habían profetizado en contra de la nación pecadora. Ante esta profunda actitud de rebeldía y desprecio a la fidelidad de las advertencias dadas por sus mensajeros, el eterno Creador sentenció a su pueblo escogido. El Señor le dio autoridad y poder al profeta Jeremías para que los mensajes que saliesen de su boca, sean como llamas de fuego para que consuma al pueblo como si fuera leña seca. Una actitud como la del pueblo hebreo trae la maldición de Dios. El Señor de los ejércitos Celestiales, confirmó la autoridad del profeta. La misma palabra que Israel se había negado a creer, sería la misma palabra que lo juzgaría y lo consumiría definitivamente, pues sus pecados serían el mejor combustible para que arda la ira divina, manifestada por la boca del profeta.

Queridos hermanos. Al igual que el pueblo hebreo, algunas personas que han aceptado a Cristo, piensan que las advertencias descritas en las Sagradas Escrituras son Palabras, palabras, palabras; nada más que simples palabras, y por eso no hacen caso a estas advertencias. No creen que Dios esté cerca de ellos, observando el comportamiento que llevan. Para ellos, Dios está distante en los cielos, un Espíritu que tiene que ver muy poco con lo que se suscita en este mundo, por eso evaden su responsabilidad para con Él, y viven como si nunca lo hubiesen conocido. Hermanos. Las advertencias descritas en las Sagradas Escrituras, no son falacias o pensamientos que hayan tenido los profetas o los discípulos de Cristo. Cada palabra que se encuentra en la Biblia, son las palabras de Dios. El Espíritu Santo inspiró a los siervos fieles de Dios para que escribieran estas palabras, por eso cada palabra que se encuentra en la Biblia, la debemos considerar como el fiel mensaje de Dios, y por eso debemos obedecerlas sin dudar.

0 0 votes
Article Rating
Subscribe
Notify of
guest
0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments
0
Would love your thoughts, please comment.x
()
x