Jesus Is Life

NO TENGA MIEDO DE CUMPLIR EL LLAMADO

NO TENGA MIEDO DE CUMPLIR EL LLAMADO.

JEREMÍAS 1:4 El SEÑOR medio el siguiente mensaje: 5 … te aparté y te nombré mi profeta a las naciones. 6 Oh Soberano SEÑOR í. ¡No puedo hablar por ti! ¡Soy demasiado joven! 7 No digas: “Soy demasiado joven” me contestó el SEÑOR, porque debes ir dondequiera que te mande y decir todo lo que te diga. 8 No le tengas miedo a la gente, porque estaré contigo y te protegeré. ¡Yo, el SEÑOR, he hablado! 9 Luego el SEÑOR extendió su mano, tocó mi boca y dijo: ¡Mira, he puesto mis palabras en tu boca! 10 Hoy te doy autoridad para que hagas frente a naciones y reinos. A algunos deberás desarraigar, derribar, destruir y derrocar; a otros deberás edificar y plantar. NTV.

Ante los nuevos retos que se les presentan en la vida, algunas personas dejan pasar esos retos, pensando que no tienen las habilidades o las capacidades necesarias para afrontarlas. Algo similar sucede en la vida cristiana, ya que las personas que aceptan a Cristo Jesús como su Señor y Salvador, tienen retos muy importantes que deben cumplir, siendo el más importante de ellos, compartir el evangelio de la salvación y la vida eterna. El cristiano emprende un gran reto en su vida cuando escucha el llamado de Dios, pero muchos se sienten inseguros ante este llamado, sienten miedo y buscan excusas para no cumplirlas. Algunos creyentes suelen excusarse diciendo: que no tienen la habilidad para hablar en público, o entablar conversaciones con personas desconocidas. Otros suelen decir, que no tienen conocimiento suficiente de la palabra de Dios y que por eso no cumplen con lo que el Señor les encomendó antes de su partida de este mundo. Y así, los creyentes, pueden presentar un sinfín de excusas para no cumplir con el mandato del Señor.

Ante el crecimiento de la maldad en el mundo, el eterno Creador en diferentes épocas de la historia de la humanidad, ha levantado a sus siervos para que lleven su mensaje de advertencia y juicio sobre las naciones malvadas. Cuando la maldad del pueblo escogido y de las naciones que le rodeaban, habían sobrepasado los límites establecidos, Dios levantó a su siervo Jeremías, para que lleve Su mensaje de advertencia no solo a sus compatriotas, sino a toda la humanidad acerca del juicio de Dios que se acercaba sobre las naciones pecaminosas, si no recapacitaban de sus malas acciones. En ese tiempo, Jeremías todavía era muy joven y trató de eludir la responsabilidad que Dios le estaba encomendando. El joven profeta, trató de escusarse diciendo que era demasiado joven, como para enfrentarse a las personas que eran mayores en edad, fuerza y conocimiento. Además, Jeremías le dijo al Señor que no tenía tanto conocimiento de las Sagradas Escrituras para hablar y exhortar a la humanidad. Las excusas presentadas por Jeremías, son las mismas excusas que presentan muy a menudo los creyentes en el presente, para no cumplir con el encargo de Dios. Muchos creyentes se sienten incapaces de compartir el evangelio de la salvación y la vida eterna.

Dios, no liberó a Jeremías de su misión pese a las excusas que presentó, más bien, le alentó para que siga adelante con el llamado. El Señor le dijo a Su profeta, que no tuviera miedo de las personas porque Él, le cuidaría y le protegería en todo momento, y en todo lugar. Que Él mismo pondría en sus labios el mensaje que debía compartir, además que le daría autoridad para que pueda hacer frente a naciones y reinos. Autoridad no solo para que pueda enfrentar a las naciones pecadoras, sino también para que pueda desarraigarlas, derribarlas, destruirlas y derrocarlas; incluso para que pueda edificarlas y plantarlas. La misma autoridad que Dios dio a Jeremías en el pasado, da a todos sus siervos en el presente, para que sigan adelante llevando el mensaje de Dios a las naciones que viven en obscuridad.

Queridos hermanos. Las excusas para no cumplir con la misión encomendada por el Señor, no valen en su presencia, porque Él, nos dota de todo lo que necesitamos para esta tarea. La tarea que le dio a Jeremías, es la misma tarea que nos designa el Señor a cada uno de nosotros, debemos llevar el mensaje del Señor, liberarles de la obscuridad, liberarles de la condenación eterna a los hombres, y darles la posibilidad de que tenga la vida eterna gracias al sacrificio de Cristo realizado en la Cruz. Dios nos dio su palabra, las Sagradas Escrituras para que la escudriñemos y compartamos de ella con todo el mundo. Hermanos, No debemos permitir que nuestros sentimientos de miedo y temor nos impidan obedecer el llamado de Dios. Además, en el cumplimento de nuestro llamado, nunca vamos a estar solos, Jesucristo nos prometió que estaría con nosotros todos los días hasta el fin del mundo. Por esa promesa hecha por nuestro Señor, no debemos tener miedo para compartir con el mundo, el evangelio que hemos recibido.

0 0 votes
Article Rating
Subscribe
Notify of
guest
0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments
0
Would love your thoughts, please comment.x
()
x