Jesus Is Life

NO DÉ LA ESPALDA A DIOS

NO DÉ LA ESPALDA A DIOS.

ISAÍAS 17:3 Las ciudades fortificadas de Israel también serán destruidas, y se acabará el poder de la realeza de Damasco. Todo lo que quede de Siria tendrá el mismo destino de la desaparecida gloria de Israel», proclama el SEÑOR de los Ejércitos Celestiales. 4 En aquel día, la gloria de Israel se desvanecerá, su robusto cuerpo se irá consumiendo. 10 ¿Por qué? Porque te has apartado del Dios que puede salvarte. Te has olvidado de la Roca que puede esconderte… NTV.

En tiempos de angustia y aflicción, un gran número de personas se acercan al eterno Creador. Lo buscan desesperadamente para que les ayude a salir de todos los problemas que les afligen. En esos momentos terribles, muestran un fervor inmenso por el Señor, pero poco después de que salen de esos tiempos difíciles, rápidamente se olvidan del Creador, se olvidan de todo lo que Dios hizo por ellos en esos momentos de tristeza y dolor. Su fervor poco a poco desvanece, y vuelven a vivir como si nunca hubieran escuchado las palabras de Dios, como si nunca hubieran asistido a una congregación cristiana. Todas las personas que se burlen del amor, la bondad y la misericordia del eterno Creador recibirán su merecido. Nadie puede jugar con Dios y salir ileso, sin recibir el furor de su ira.

El pueblo hebreo, a pesar de recibir todas las dádivas del eterno Creador, no pudo permanecer fiel a Dios, no pudo guardar los mandamientos, las leyes, las ordenanzas y los decretos que les había dado por medio de Moisés. Israel se olvidó de todo lo que había recibido del Señor, y se apartó de sus caminos, y fue en busca de la adoración a los dioses paganos de las naciones vecinas. Israel se comportó igual que todos los pueblos a los cuales Dios aborrecía. Por su rebeldía, el pueblo hebreo se había hecho merecedor al mismo castigo que les aguardaba a las naciones paganas. Dios por medio del profeta Isaías, dio a conocer al pueblo hebreo el juicio que se acercaba sobre el reino. En el juicio divino sobre la nación santa, las ciudades fortificadas del reino serían destruidas, desaparecería toda la gloria que había tenido en el reinado de David y Salomón. Israel quedaría reducida a cenizas al igual que las otras naciones paganas como Damasco y Siria.

Ante la terrible realidad que le esperaba al pueblo hebreo, el profeta preguntó a sus compatriotas: ¿Por qué? Porque se han apartado del Dios que puede salvarles. Se han olvidado de la Roca que puede esconderles. El pueblo hebreo había disfrutado de los favores divinos, pero a la hora de permanecer fiel, se olvidó completamente de que el Señor fue Quien les salvó de la esclavitud en Egipto, y les protegió una y otra vez de las asechanzas de los reinos vecinos.
Isaías en su profecía, no dejó duda alguna sobre la razón del juicio que anunciaba. Sería la desolación total porque el mismo pueblo que Dios había apartado para él había olvidado todo lo que había hecho por él y le había dado la espalda.

El pueblo hebreo no percibía la determinación del juicio que había en la mente del eterno Creador, por eso ellos continuaron con su rutina cotidiana, alejándose cada vez más de los caminos del Señor, sin percatarse de la sentencia que se avecinaba y sin preocuparse por las advertencias que les había hecho el profeta de Dios. Al igual que el pueblo hebreo, millones de personas alrededor del mundo, no perciben las advertencias que Dios les hace, viven tranquilamente sin apartarse del camino de la maldad y el pecado, pensando erróneamente que el juicio jamás les llegará. Dios demora su juicio sobre las personas, pues es misericordioso y espera que pronto puedan atender a sus advertencias, pero si persisten en su rebelión: Él sin vacilar derramará su juicio.

Queridos hermanos. El pueblo hebreo a pesar de todos los favores que recibió de las manos del Señor, le dio la espalda, y se apartó de los caminos que conducían a la vida eterna, por esta rebelión, tuvo que sufrir el castigo merecido. La gloria que había tenido en el pasado desvaneció y las ciudades quedaron bajo cenizas. Todo absolutamente todo quedó destrozado por no atender las advertencias dadas por el profeta. Hermanos. constantemente Dios está derramando de sus bendiciones en nuestras vidas, por eso jamás pensemos en darle la espalda, más bien, mostrémosle toda nuestra gratitud a través de nuestra obediencia incondicional a su bendita palabra. Exaltemos y glorifiquemos Su santo nombre por todo lo alto con nuestras voces, y sirvámosle con los dones y talentos que hemos recibido por medio de su Santo Espíritu.

0 0 votes
Article Rating
Subscribe
Notify of
guest
0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments
0
Would love your thoughts, please comment.x
()
x