Jesus Is Life

MIRADAS DE AMOR

Ene 13, 2023

MIRADAS DE AMOR.

CANTAR DE LOS CANTARES 6:4 Eres bella, amada mía; bella como la ciudad de Tirsá, hermosa como Jerusalén, majestuosa como las estrellas. 5 ¡Por favor, ya no me mires, que tus ojos me conquistaron! … 8 Puede haber sesenta reinas, y más de ochenta mujeres; 9 pero mi palomita amada es una mujer singular; ¡es una mujer perfecta! Es la hija preferida de su madre. Hasta las mujeres mismas la ven y la felicitan; reinas y princesas no se cansan de alabarla. TLA.

Muchos hombres al casarse pierden el romanticismo, pierden el encanto de ver a su amada, contemplar su belleza y hermosura. Salomón no perdió la atracción que sentía por su amada, por eso constantemente recalcaba la hermosura de ella, en ocasiones comparándola con la belleza arquitectónica de las ciudades más hermosas e importantes de todo su reino. Ante los ojos enamorados del monarca, la Sulamita se asemejaba por su esplendor relumbrante a las ciudades de Tirsa (la antigua capital del reino del norte, antes de Omri, que trasladó la capital a Samaría) y de Jerusalén, la capital del reino meridional. Salomón hizo estas comparaciones para que todos los habitantes de su reino y de los reinos vecinos que conocían estas ciudades, comprendieran, que su amada era más hermosa y sobrepasaba la hermosura de esas ciudades. Además, recalcó que su amada era majestuosa como las estrellas del firmamento que alumbraban su reino en la noche. Alabar la belleza y la hermosura de la mujer, debe ser la tarea más importante de los hombres, no solamente cuando están iniciando la relación de noviazgo, sino también en toda su vida matrimonial, ya que los halagos le harán sentir que es amada y deseada.

Salomón estaba hechizado por las miradas de su amada, su corazón estaba completamente cautivado, tanto que le pidió que los retire de su vista, pues su mirada le robaba el buen juicio. La petición de Salomón tenía una intención contraria a la expresada, pues él no ansiaba otra cosa que tenerla frente, y así poder gozar de su presencia seductora. Una mirada profunda del ser amado, puede llegar a enloquecer a cualquier persona, le puede robar el buen juicio que tiene. Incluso, una mirada profunda de amor y deseo, puede hacer que una persona se olvide de las cosas que tenía en mente. Salomón quería estar juicioso y no perderse en la mirada de su amada. En una relación conyugal, con el pasar de los tiempos las miradas de amor cambian, ya no son las mismas miradas de amor que los enamoraron y los enloquecieron en la época de novios. En algunas parejas las miradas ya no son de amor, sino de odio o rencor, esto sucede muchas veces por el estrés del trabajo y los nuevos deberes que deben cumplir dentro del hogar. Ninguna de estas dos posibles causas, son justificativos para que las miradas de amor desaparezcan dentro de la pareja, más bien con el pasar de los años, las miradas de amor y deseo deben ser más profundas que al inicio de su vida conyugal.

Muchos hombres a pesar de tener una relación sentimental estable con una mujer, siempre están mirando a otro lado, siempre están mirando con ojos lujuriosos a otras mujeres con el deseo de poseerlas, pero Salomón a pesar de estar rodeado de una corte o un aren de sesentas reinas, ochenta concubinas, y vírgenes sin número, su amada Sulamita era la mejor, la más hermosa y bella, la mujer perfecta para él. Salomón afirma esto, pues sus ojos solo estaban dirigidos hacia su amada, no tenía ojos para nadie más. Además, ella era la hija preferida de su madre, por eso las mujeres que la veían, la felicitaban por su belleza y hermosura; tanto que las reinas, concubinas y vírgenes de todo el reino no se cansaban de alabarla.

Queridos hermanos. Si están ligados sentimentalmente a alguien a su alrededor, puede haber miles y miles de mujeres, pero para usted su pareja debe ser la más bella, hermosa y perfecta de entre todas ellas, por eso su mirada debe estar enfocada solamente en ella como estaba al inicio de su relación. Constantemente deben recalcar su hermosura, y mirarla con ojos de amor y deseo para que el amor no desfallezca. Hermanos. Que las miradas que salen de sus ojos, no sean miradas que matan la relación conyugal, sino que sus miradas sean miradas profundas que enloquecen y enamoran a su amada que sus miradas a su pareja sean miradas de amor, deseo, y ternura. No permita que el amor conyugal desfallezca, nútralas día a día, exprésele cada día el amor que siente por su amada.

0 0 votes
Article Rating
Subscribe
Notify of
guest
0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments
0
Would love your thoughts, please comment.x
()
x