Jesus Is Life

LOS MALVADOS NO PROSPERARÁN

LOS MALVADOS NO PROSPERARÁN.

ECLESIASTÉS 8:11 Cuando no se castiga enseguida un delito, la gente siente que no hay peligro en cometer maldades. 12 Sin embargo, aunque una persona peque cien veces y siga gozando de muchos años de vida, yo sé que les irá mejor a los que temen a Dios. 13 Los malvados no prosperarán, porque no temen a Dios. Sus días nunca se prolongarán, como lo hacen las sombras del anochecer. NTV.

Los inconversos al no ver las consecuencias inmediatas de sus malas acciones, piensan que Dios no existe, y que por eso no han recibido las consecuencias de sus acciones, o que a Él no le importa la clase de vida que lleven bajo el sol, con esos pensamientos, siguen adelante con sus vidas de iniquidad y pecado. Sin embargo, aunque un inconverso peque cien veces y siga gozando de muchos años de vida sin consecuencias por sus pecados, eso no implica que a Dios no le importa la iniquidad del inconverso. A Dios sí le importa la vida del inconverso y sabe todo lo malo que hace, por eso en un día determinado por el Señor, tendrá que rendir cuentas por cada una de sus acciones perversas. En el día de la ira del Señor, al inicuo le ira muy mal, mientras que a los que viven en el temor del Señor les irá muy bien.

El sabio Salomón afirma que cuando no se castiga enseguida un delito, las personas sienten que no hay peligro en cometer maldades y prosiguen adelante con sus delitos, sin ninguna clase de temor. Posponer interminablemente los juicios y castigos de los infractores de la ley, sólo sirve para alimentar la anarquía y fomentar el desprecio por el sistema judicial de la nación. Aunque es importante asegurarse de que los infractores de la ley tengan juicios justos, es posible proteger demasiado al criminal, a expensas de su víctima. La justicia imparcial y equitativa aplicada con prontitud sirve como un disuasivo a los que quebrantan la ley para que no sigan en sus fechorías. Por otro lado, los retrasos interminables del castigo hacen que el corazón de los ofensores se aferre más a su determinación de seguir quebrantando la ley. Su pensamiento es que pueden escapar sin castigo por sus acciones reprochables.

En ocasiones, Dios por su gran amor y misericordia por el hombre, difiere el castigo de los impíos para mostrarles su benevolencia, dándoles de esa manera la oportunidad de que reconozcan su mal proceder y prosigan al arrepentimiento de sus pecados. Algunos hombres aprovechan la oportunidad y reconocen de hecho sus pecados, confiesan ante Dios sus faltas con profundo arrepentimiento y cambian de vida, mientras que otros, abusando de la paciencia de Dios, prosiguen en sus vidas de pecado y acumulan ira para el día del castigo.

El hecho de que los inicuos se salgan con la suya, no durará mucho tiempo, llegará el día en que Dios derramará su justa ira, antes de que los inicuos logren la mitad de lo que se han propuesto hacer bajo el sol. Su fin vendrá repentinamente; sufrirá el castigo de su impiedad. Sus días no se alargarán, serán como la sombra de la noche; la sombra, como no tiene consistencia ni duración, ni siquiera existencia propia, viene a ser fácilmente el símbolo de la inestabilidad y de la fugacidad del inicuo. Pero los que vivan en el temor del Señor, es decir, los que le honran practicando el bien, en aquel día funesto para los inicuos, será de gran alegría por que recibirán su recompensa anhelada.

Queridos hermanos. Si Dios no derrama el castigo en forma inmediata cuando cometemos pecados, no debemos suponer que a Él no le importa nuestras acciones, o que el mal que hacemos no tiene consecuencias funestas para nuestras vidas. Dios por su amor y misericordia, retiene el castigo para que tengamos la oportunidad de reconocer nuestras faltas y mostremos un sincero arrepentimiento, pero si no aprovechamos la oportunidad que Él nos da, irremediablemente Su ira será sobre nosotros. Hermanos. Podemos tener la certeza de que los malvados no prosperarán, porque no temen a Dios. Sus días nunca se prolongarán, como lo hacen las sombras del anochecer. Con esto en mente, si tenemos algún pecado que no le hayamos confesado, aprovechemos el tiempo que nos ha dado Dios, confesemos nuestras faltas con profundo pesar, solo así nos escaparemos de las consecuencias del pecado.

0 0 votes
Article Rating
Subscribe
Notify of
guest
0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments
0
Would love your thoughts, please comment.x
()
x