SIGAMOS ADELANTE SIN TEMOR AL HOMBRE

SALMOS 83:1 ¡Oh Dios, no guardes silencio! No cierres tus oídos; no te quedes callado, oh Dios. 2 ¿No oyes el alboroto que hacen tus enemigos? ¿No ves que tus arrogantes adversarios se levantan? 3 Inventan intrigas astutas contra tu pueblo; conspiran en contra de tus seres preciados. 4 Vengan dicen, exterminemos a Israel como nación; destruiremos hasta el más mínimo recuerdo de su existencia. NTV.

A releer la historia del cristianismo desde sus raíces, se puede encontrar con tanta injusticia, debido a la trama de multitudes de personas paganas que rindieron falsas acusaciones contra Cristo y todos sus seguidores. Estos hombres perversos, no solo buscaban desprestigiarlos, sino que con sus injustas acusaciones trataron de exterminar completamente del mapa. Los hombres paganos siempre han buscado exterminar la noción de la existencia de un ser Divino justo, que cuida y protege a todo su pueblo escogido. De esta trama de persecución, también sufrió el pueblo hebreo en los tiempos del Antiguo Testamento.

Varias naciones enemigas de Israel, habían hecho una coalición para atacar al pueblo escogido de Dios. Ante el asedio de estos enemigos, el salmista extendió su clamor al eterno Creador para que descendiera y luchara a su favor. Dándoles la victoria como lo había hecho en ocasiones pasadas. En esta ocasión ante el clamor de su siervo, el eterno Creador se mantuvo en silencio, debido a que el pueblo hebreo se había revelado una y otra vez contra su creador. Dios es fiel con sus siervos para brindarles el oportuno socorro, pero en ciertas ocasiones se mantiene en silencio, esperando a que sus siervos vuelvan a establecer una correcta comunión con Él, abandonando completamente sus pecados.

El salmista clamó al eterno Creador para que escuchara sus demandas y diera fin a su periodo de silencio que había mantenido por mucho tiempo. El salmista clamó para que Dios acudiera pronto en su rescate. Aunque el pueblo pidió por su propia seguridad y la preservación de la nación, presentó el caso como si fuera la causa de Dios tanto como la suya propia. En oración le dijo a Dios, ¿Oyes el alboroto que hacen tus enemigos? ¿No ves que tus arrogantes adversarios se levantan? Inventan intrigas astutas contra tu pueblo; conspiran en contra de tus seres preciados.
Ante los ojos del eterno Creador, Israel era su apreciado tesoro que había escogido de entre todos los pueblos del mundo. En oración, el salmista apeló a esta verdad, para que Dios descendiera y velara por el bienestar de su pueblo.

El salmista también acusó a sus enemigos de querer exterminar completamente a todo el reino y sus habitantes. Efectivamente, la coalición buscaba destruir completamente a Israel, querían borrar del mapa a la nación que había escogido el eterno Creador. Desde el momento que el pecado empezó a gobernar este mundo, miles de personas bajo su influencia, en las diferentes épocas de la historia humana, han tramado maléficos planes para tratar por todos los medios exterminar al pueblo de Dios. Y no queden nociones de la existencia del único Dios verdadero. A pesar de todos los esfuerzos que ha hecho el paganismo, no ha podido exterminar al pueblo de Dios, siempre ha quedado un remanente del cual han florecido los adoradores del único Dios verdadero.

Queridos hermanos, en la actualidad al igual que en el pasado, existen personas inconversas que bajo la influencia del maligno, tratan por todos los medios desprestigiar a los seguidores de Cristo. Y en algunas naciones del mundo, los gobernantes todavía tratan de exterminar desde la raíz la noción de la existencia del único Dios verdadero, dictando leyes rígidas contra la adoración a Dios, incluso leyes con penas de muerte a los que osen quebrantar esas leyes. Pero a pesar de todos los esfuerzos que puedan realizar los malvados, siempre en esos países quedará un remanente que seguirá adelante expandiendo el evangelio de la salvación y la vida eterna. Hermanos, no tenemos que tener miedo a lo que nos puedan hacer los hombres, pues nosotros somos el tesoro más valioso de toda la posesión de Dios, Él nos defenderá de toda la maldad de los hombres. Sin temor, sigamos adelante en nuestra vida cristiana, confiando en el cuidado y la protección de nuestro amado Señor.

0 0 votes
Article Rating
Subscribe
Notify of
guest
0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments
0
Would love your thoughts, please comment.x
()
x