• Jue. Jun 30th, 2022

¿PORQUE NO RECIBIMOS LO QUE PEDIMOS?

May 30, 2022

¿PORQUE NO RECIBIMOS LO QUE PEDIMOS?

 

El anhelo de llevar una vida placentera es propio de la naturaleza humana. Todos sin lugar a duda anhelamos llevar una vida libre de preocupaciones, sufrimientos, enfermedades y necesidades económicas. Con este anhelo, las personas que creemos en Cristo Jesús, nos acercamos delante de Él, con una serie de peticiones, confiando en que el Señor dará respuesta oportuna a cada una de nuestras demandas. Pasado un cierto periodo de tiempo, y al no ver las respuestas a nuestras oraciones, renegamos contra Dios, sin analizar previamente las posibles causas por las cuales el Señor no contestó nuestras peticiones. El apóstol Santiago en su epístola nos da las posibles causales por las cuales el Señor no da respuesta a nuestras oraciones: “Y, aun cuando se lo piden, tampoco lo reciben porque lo piden con malas intenciones: desean solamente lo que les dará placer.” Santiago 4:3 NTV.

 

El apóstol Santiago afirma que nuestras oraciones no son respondidas porque pedimos con malas intenciones y con el deseo de satisfacer nuestros placeres carnales. Las palabras del apóstol son ciertas, ya que en varias ocasiones los cristianos, al igual que las personas inconversas, nos dejamos seducir fácilmente de las vanidades de este mundo, con esa seducción, nos acercamos delante de Dios y ponemos en sus manos nuestros deseos placenteros. Los deseos banales del hombre jamás serán contestados por el eterno Creador, porque las banalidades, no son de provecho para la vida del hombre, ni tampoco para su relación con Dios. El deseo de poder, acumular bienes y riquezas, o el deseo de tener fama, ponen en peligro la relación del creyente con Dios. Por eso, cualquier oración que contenga peticiones para satisfacer la carnalidad del hombre, no recibirán la respuesta de Dios.

 

Anhelar algún bien, o un mejor trabajo, en sí no es malo, si es para satisfacer una necesidad real como: un mejor sueldo para sustentar las necesidades de nuestra familia, una casa para vivir con ellos, un automóvil para facilitar nuestra movilización etc. Se convierte en malo cuando nos dejamos llevar por la avaricia, y siempre estamos deseando tener más y más. Al igual, anhelar un bien solo por envidia o por la moda del momento, también es malo. Peticiones en favor de estas, tampoco verán la respuesta de Dios. Si usted tiene una necesidad real, no se deje llevar de la emoción, espere a que el Espíritu Santo le ayude a discernir y le indique si es una petición que se tenga que realizar al Señor.

0 0 votes
Article Rating
Subscribe
Notify of
guest
0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments
0
Would love your thoughts, please comment.x
()
x