Devocional

2 SAMUEL 22

DIOS DA RESPUESTA A TODO CLAMOR.

4 Clamé al SEÑOR, quien es digno de alabanza, y me salvó de mis enemigos. 5 Las olas de la muerte me envolvieron; me arrasó una inundación devastadora. 6 La tumba me envolvió con sus cuerdas; la muerte me tendió una trampa en el camino. 7 Pero en mi angustia, clamé al SEÑOR; sí, clamé a Dios por ayuda. Él me oyó desde su santuario; mi clamor llegó a sus oídos. 17 Él extendió la mano desde el cielo y me rescató; me sacó de aguas profundas. 18 Me rescató de mis enemigos poderosos… NTV.

Las personas cuando se encuentran en medio de las adversidades, se afligen, sienten que el mundo se les viene encima, y no tienen escapatoria. Estas personas pierden su fe y esperanza, en que alguien pueda socorrerles y librarles de sus adversidades. David, el ungido de Dios, a lo largo de su vida sufrió un sinfín de adversidades, pero en medio de sus adversidades, nunca perdió su fe y confianza en el eterno Creador. El monarca tenía la seguridad de que el Señor vendría a su clamor para rescatarlo y librarlo de toda aflicción.

David, desde temprana edad había aprendido a tocar los instrumentos musicales, y a componer hermosos cánticos y poemas musicales en honor al Señor, pues desde su juventud había experimentado la presencia de Dios en su vida. Por estas habilidades artísticas, fue el músico principal del palacio, en los inicios del reinado de Saúl. Además, instituyó los programas de música en el templo, y escribió más salmos que ningún otro siervo de Dios.

En los últimos y difíciles días de su vida, el monarca hebreo, volvió una vez más sus pensamientos y su corazón al Señor, dio una perspectiva al pasado y como el Señor había acudido en su clamor para brindarle el pronto socorro y librarlo de sus enemigos. A través de esta maravillosa experiencia del cuidado y la protección de Dios, compuso el mejor de los cánticos que jamás haya escrito en honor a su Creador.

David había experimentado como el Señor había acudido a su clamor una y otra vez para liberarlo de sus enemigos, por eso, en más de cincuenta versos que tiene esta composición, no tiene una sola nota de amargura o desespero, sino que, al contrario, da voz a la esperanza y la confianza que tenía en Dios en tiempos de dificultades. En esta composición, el monarca hebreo alaba al Señor por haber acudido a su clamor y por las bendiciones innumerables con las que había sido favorecido.

A lo largo del mundo, hay muchas personas que se desesperan al no ver la respuesta a sus oraciones, sienten que Dios no los escucha, pero a través de esta experiencia que tuvo David, los cristianos pueden estar seguros de que Dios no solo oye el clamor de sus siervos, sino que Él también da respuesta al clamor de sus hijos. Él está dispuesto para librarlos de todas las aflicciones y derramar sus bendiciones.

Queridos hermanos, los tiempos duros por los que atravesó David, le hicieron ver que había una sola forma en la que podía enfrentar el futuro. Tendría que descansar en Dios y esperar en Él . David puso toda su fe y confianza en su Creador. Gracias a esa fe, recibió la respuesta a su clamor, fue liberado de sus enemigos y llenado de bendiciones. Hermanos, la vida en este mundo no es fácil, siempre vendrán adversidades para tratar de tumbar a los hijos de Dios, pero en esas adversidades, nunca el cristiano va a estar solo, pues tendrá al eterno Creador de su lado, el cual acudirá al clamor de sus hijos tal como acudió al clamor de David. Recordemos, solamente el Señor es: nuestra Seguridad, nuestra Luz, nuestra Fortaleza y nuestra Esperanza en tiempos difíciles. Solo Él es digno de toda Alabanza por toda la eternidad.

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