Devocional

1 SAMUEL 31

EL SUICIDIO NO ES UNA OPCIÓN.

1 … los filisteos atacaron a Israel… Mataron a muchos en las laderas del monte Gilboa. 2 Los filisteos cercaron a Saúl y a sus hijos, y mataron a tres de ellos: Jonatán, Abinadab y Malquisúa. 3 La batalla se intensificó cerca de Saúl, y los arqueros filisteos lo alcanzaron y lo hirieron gravemente. 4 Con gemidos, Saúl le dijo a su escudero: Toma tu espada y mátame antes de que estos filisteos paganos lleguen para atravesarme, burlarse de mí y torturarme. Pero su escudero tenía miedo y no quiso hacerlo. Entonces Saúl tomó su propia espada y se echó sobre ella. NTV.

Muchas personas alrededor del mundo, en determinado momento de sus vidas, llegan a pensar que la vida ya no tiene sentido, estos pensamientos se dan por diversas causas tales como: la enfermedad física o mental, la crisis económica, la pérdida de una relación valiosa, un embarazo oculto o no deseado, la soledad, las dificultades cotidianas de la vida, etc. Estas personas dominadas por algunas de estas situaciones adversas, llegan a ver en el suicidio como el escape óptimo a su situación. El rey Saúl al sentirse acorralado por los filisteos, decidió el mismo terminar con su vida antes que ser capturado por sus enemigos.

En la última batalla que Saúl estuvo al mando del ejército hebreo, Israel fue completamente derrotado por los filisteos. Durante el enfrentamiento, los tres hijos de Saúl pronto cayeron y el mismo monarca hebreo fue alcanzado por una flecha de los arqueros enemigos. Saúl sintiéndose moribundo en el monte de Gilboa, pidió a su escudero que le diera muerte misericordiosamente con una espada, temiendo que los filisteos, si lo capturaban con vida, lo torturasen y mutilaran.

Ante la petición del monarca, el escudero se negó rotundamente a tomar la vida del monarca, pues al igual que David, el escudero lo reconocía como ungido del Señor y no quiso tener nada que ver en poner fin a los días del rey. Reconoció también que sólo el Dios que da la vida tiene el derecho a decidir su final. Cuando el escudero se negó a hacer lo que le pedía, Saúl tomó su propia espada, sujetó la empuñadura en el suelo y arrojándose sobre la punta, consumó su suicidio; poco después, su escudero hizo lo mismo.

Saúl se enfrentó a la muerte de la misma manera que se había enfrentado a la vida. Tomó los asuntos en sus manos sin pensar en Dios ni pedirle su dirección. Si su vida no es como la desea, no puede suponer que vendrá un cambio con mayor facilidad en el futuro. Cuando esté cerca de la muerte, responderá a Dios de la misma manera que le ha respondido en todo este tiempo. Verse cara a cara con la muerte solo le muestra lo que en verdad es. ¿Cómo quisiera enfrentarse a la muerte? Comience ahora mismo a enfrentar la vida de esta manera.

Queridos hermanos, el suicidio de Saúl es la expresión final de su infidelidad a Dios hasta el último minuto de su vida, pues en su aflicción: en vez de buscar el perdón, la ayuda y la protección de Dios, actuó insensatamente, buscó la salida fácil para no ser capturado por sus enemigos. Saúl habiendo vivido neciamente, no se hizo sabio al final, pues murió en su pecado. Hermanos, en la actualidad muchas personas al igual que Saúl, enfrentan situaciones adversas en sus vidas, y ven en el suicidio como la única salida a sus problemas. Pero el suicidio es un crimen, porque es un último acto de desesperanza que niega la participación de Dios en la vida de las personas. Si usted en algún momento llega a sentirse agobiado por los problemas y siente que no vale la pena seguir viviendo, no piense en el suicidio como la solución a sus problemas, más bien en esos momentos de desesperación y angustia, ponga sus cargas en las manos del Señor, deje que Él tome el control y de solución a todo lo que le agobia.

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