Devocional

1 SAMUEL 30

EGOÍSMO CERO.
22 … unos alborotadores entre los hombres de David dijeron: Ellos no fueron con nosotros, así que no pueden tener nada del botín que recuperamos. Denles sus esposas e hijos y díganles que se vayan. 23 Pero David dijo: ¡No, mis hermanos! No sean egoístas con lo que el SEÑOR nos dio. Él nos protegió y nos ayudó a derrotar a la banda de saqueadores que nos atacó. 24 … Compartiremos por partes iguales tanto con los que vayan a la batalla como con los que cuiden las pertenencias. 25 … entonces, David estableció este dicho como decreto y ordenanza en Israel… NTV.
Muchas veces cuando se les pregunta a las personas si son egoístas, la mayoría responde que no lo son. ¿De verdad será que no son egoístas? El egoísmo es la actitud de quien manifiesta un excesivo amor por sí mismo, y en todo momento antepone su bienestar personal o la satisfacción de sus deseos, al bienestar de los demás o a las necesidades colectivas. Las personas egoístas, solo piensan en sí mismas, y sienten que son mucho más importantes de lo que realmente son, o se tienen a sí mismas como centro del universo y piensan que los demás deberían estar muy pendientes de él y de sus necesidades. Casi siempre son incapaces del altruismo o la generosidad, incluso cuando no les cuesta nada. Tras la victoria, cuando el ejército de David estaba por dividir el botín obtenido, algunos de los hombres no estaban de acuerdo que se dividiera el botín con las personas que no habían participado de la batalla.
Tras la victoria sobre los amalecitas, David y sus hombres regresaron al lugar de su refugio en el torrente de Besor. Algunos de los hombres que habían participado de la batalla, se opusieron a compartir el botín que habían obtenido de los amalecitas, con los que habían quedado a cuidar de las pertenencias de todo el ejército. Para los hombres que participaron en la batalla, los hombres que se quedaron a cuidar las cosas no merecían participar del botín, pues para ellos, estos hombres no hicieron nada, pero la verdad es que ellos también participaron de una o otra forma de la batalla, pues ellos se habían quedado a resguardar las pertenencias. Al igual que estos hombres, muchas personas se reúsan a compartir los bienes por los cuales debieron trabajar mucho. Estas personas solo piensan en satisfacer sus necesidades y no les importa las necesidades de los demás.
David rechazó la sugestión de tenerlos en menos a los hombres que se habían quedado cuidando las pertenencias, y les dijo que no iba a tolerar ese egoísmo; después de todo, era el eterno Creador quien les había dado todas estas bendiciones y los había protegido. De esta manera también fueron protegidos los que quedaron cuidando las pertenencias, lo que se había recibido se iba a compartir por igual entre todos.
En esta oportunidad, David estableció el principio de que: conforme a la parte del que participó de la batalla, así sería la parte del que quedo a cuidar las pertenencias; en conformidad a este principio, a todos los hombres de David les tocaría partes iguales. Este principio se convirtió en norma permanente, desde aquel día en adelante. Por las actitudes de bondad y generosidad que tenía David en favor de su prójimo, se puede entender por qué el eterno Creador dijo que David era “conforme a su corazón”. En gesto adicional de generosidad, David compartió parte del botín capturado a los amalecitas con los menos afortunados, enviando presentes a todos los poblados de Judea e Israel en que había estado con sus hombres. Quería que supieran aquellos a quienes había dejado atrás, que no los había olvidado.
Queridos hermanos, a pesar de la oposición que David sufrió de parte de algunos de sus hombres en cuanto a las reparticiones del botín en partes iguales entre todos, el ungido de Dios estableció el principio de la práctica de la bondad, generosidad y equidad como una ley dentro del pueblo hebreo, oponiéndose de esa forma a toda clase de egoísmo. Hermanos, al igual que David, nosotros también debemos vivir en conformidad a los deseos de Dios. A lo largo de toda la escritura, podemos notar que nuestro Creador se opone a toda clase de egoísmos, nuestro amado Señor en su palabra nos ínsita a practicar la generosidad con nuestro prójimo. La actitud de David hacia las bendiciones recibidas refleja el consejo de Dios a través de su palabra: “Y no se olviden de hacer el bien ni de compartir lo que tienen con quienes pasan necesidad. Estos son los sacrificios que le agradan a Dios”. Hebreos 13:16.

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