Devocional

1 SAMUEL 26

NO ADELANTAR LOS TIEMPOS DE DIOS.

7 … David y Abisai fueron directo al campamento de Saúl y lo encontraron dormido… 8 ¡Esta vez, sin duda alguna, Dios te ha entregado a tu enemigo! le susurró Abisai a David. Déjame que lo clave en la tierra con un solo golpe de mi lanza… 9 ¡No! dijo David, no lo mates. Pues ¿quién quedará inocente después de atacar al ungido del SEÑOR? 10 Seguro que el SEÑOR herirá a Saúl algún día, o morirá de viejo o en batalla. 11 ¡El SEÑOR me libre de que mate al que él ha ungido!… 12 … David mismo tomó la lanza y la jarra de agua que estaban cerca de la cabeza de Saúl. Luego él y Abisai escaparon sin que nadie los viera ni despertara… NTV.

Un grupo de habitantes de las regiones desérticas al oeste del mar Muerto, fueron a Guibeá lugar donde se encontraba el monarca de Israel. Estos hombres le dijeron a Saúl que David se estaba refugiando en la colina de Haquila. Tras la noticia, Saúl nuevamente se puso en marcha hacia la colina de Haquila con tres mil de sus mejores hombres, en busca de David para asesinarlo. Al llegar a Haquila Saúl estableció un campamento en esas colinas. Los vigilantes de David al ver el campamento del monarca de Israel, le llevaron la noticia de que el rey y sus hombres acampaban cerca de su refugio.

Al saber que Saúl había venido por él, David pidió un voluntario de entre sus hombres para que le acompañen a explorar el campamento del rey. Abisai, el sobrino de David, aceptó la petición de David para ir con él. Al llegar la noche, cuando todo el ejército de Saúl dormía, David y Abisai se arrastraron sigilosamente hasta el campamento de Saúl, donde sus fuerzas dormían plácidamente. Pasaron el cerco exterior de los hombres de Saúl y el cerco interior formado por los cercanos consejeros del rey, hasta pasar por encima del propio Abner, comandante en jefe del ejército de Israel.

David y Abisai no tuvieron problemas para identificar a Saúl durmiendo profundamente sobre el suelo. Cercana a su cabecera, se encontraba su gigantesca lanza clavada en la arena. Abisai no podía creer que hubieran podido penetrar tan fácilmente las defensas del rey, por el calor de la emoción, le murmuró a David: “Hoy ha entregado Dios a tu enemigo en tus manos”, Además le dijo: permíteme clavar su lanza y atravesar el corazón a Saúl, pero David se lo impidió.

David no podía herir a Saúl debido a su respeto por la autoridad y el puesto de Saúl como rey ungido por Dios. Además, le dijo Abisai que el asunto se debía dejar por completo en manos de Dios, que Él hallaría la forma de tratar con Saúl. David tenía la certeza de que Dios a su debido tiempo, derramaría su juicio sobre Saúl, y sería muerto ya sea por causas naturales, o en alguna batalla. Todo lo que David le permitió hacer a Abisai fue tomar la lanza del rey y su recipiente para el agua. Entonces, tan sigilosamente como habían entrado, se deslizaron fuera del campamento de Saúl.

Queridos hermanos, David estaba determinado a seguir a Dios y esto lo llevó a cabo cuando optó por no matar a Saúl, el rey ungido de Dios, ni siquiera cuando se le presentaron las oportunidades para hacerlo. David tenía la certeza de que Dios había colocado a Saúl en el poder y aún no lo había quitado. Él no quería adelantarse a los tiempos perfectos de Dios. Hermanos muchas veces nos encontramos en situaciones similares cuando líderes de la iglesia o del gobierno son incompetentes o infieles. Nos sería muy fácil criticar o rebelarnos ante un líder olvidando los propósitos y el tiempo ocultos de Dios. David sabiamente dejó el destino de Saúl en manos de Dios. Si bien no debemos pasar por alto el pecado ni cruzarnos de brazos y permitir que líderes malvados lleven a cabo su maldad, tampoco debemos tomar medidas que vayan en contra de los mandamientos de Dios. Debemos trabajar por la justicia mientras confiamos en el poder del eterno Creador.

0 0 votes
Article Rating
Subscribe
Notify of
guest
0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments
0
Would love your thoughts, please comment.x
()
x