Devocional

NÚMEROS 29

OFRENDAS Y SACRIFICIOS.

1 … Convoquen un día oficial para una asamblea santa y no hagan ningún trabajo habitual. 38 También sacrifiquen un chivo como ofrenda por el pecado además de la ofrenda quemada habitual con su correspondiente ofrenda de grano y ofrenda líquida. 39 Presenten estas ofrendas al SEÑOR durante sus festivales anuales. Estas ofrendas son además de los sacrificios y las ofrendas que presentan en relación con votos o como ofrendas voluntarias, ofrendas quemadas, ofrendas de grano, ofrendas líquidas u ofrendas de paz. NTV.

En el pasado, el eterno Creador, había dado una serie de instrucciones acerca de las celebraciones anuales dentro del calendario religioso hebreo, pero una vez más cuando el pueblo de Israel estaba a punto de tomar posesión de la tierra prometida, el Creador ordenó a Moisés para que una vez más haga un recuento de estas instrucciones a su pueblo. Por eso, Moisés les dio un resumen de las ofrendas que debían presentar para cada ocasión festiva, además ordenado por el Creador añadió algunas ofrendas adicionales que debían ofrecer.

Dios había establecido una serie de festividades que el pueblo hebreo debía cumplir a lo largo de todo el año. En cada una de estas festividades, el pueblo hebreo debía convocar a todos los habitantes a una asamblea, para que toda la nación este en un mismo sentir de adoración al Creador. En el día de asamblea, todo el pueblo debía cesar sus actividades y participar de las celebraciones. Cada una de las fiestas tenían un matiz de ofrendas y sacrificios que las diferenciaban de las otras festividades anuales. Pero en cada festividad se debía cumplir con las ofrendas y sacrificios diarios que el pueblo debía ofrecer a Dios. además, en cada festividad se debía presentar el sacrificio por el pecado, para que el pueblo sea justificado de sus pecados y puedan participar de la adoración.

Dentro del calendario festivo estaban: la Fiesta de las Trompetas, la cual era una de las tres grandes fiestas que se celebraban en el séptimo mes, la Fiesta de los Tabernáculos y el Día de la Expiación eran las otras dos. Estas fiestas proporcionaban un momento para refrescar la mente y el cuerpo y para renovar el compromiso con Dios. Si usted se siente cansado y lejos de la presencia de Dios, trate de tomarse unos días de retiro espiritual, aléjese de la rutina diaria y concéntrese en renovar su compromiso con el dador de la vida.

Al repasar el calendario festivo hebreo, es evidente que las fiestas tenían lugar en un lapso de siete meses lunares, desde el primero hasta el séptimo. De esta manera los israelitas tenían medio año que era festivo en su vida de adoración. Así mismo, el año de la iglesia cristiana celebra una serie de fiestas desde Adviento hasta Pentecostés. Esto se conoce como la parte festiva del año eclesiástico, en la cual los cristianos al igual que los israelitas, recuerdan a los adultos y enseñan a los niños pequeños las maravillas que Dios ha hecho. El resto del año eclesiástico tiene el propósito de animar a la congregación a servir fielmente en la obra del Señor.

Queridos hermanos, el Creador estableció una serie de festividades que el pueblo hebreo debía celebrar. Estas fiestas el Señor las estableció con el propósito de que su pueblo no se olvide de rendirle adoración por todos los milagros que Él había hecho en favor de ellos. Sin ninguna duda, en la actualidad como en el pasado Dios constantemente realiza un sinfín de milagros en favor de sus hijos. Hermanos, el Creador, día tras día nos llena de sus bendiciones y nos provee de todo lo que necesitamos. Si recibimos todas las bendiciones de las manos del Señor, es justo que Él se merece todo nuestro agradecimiento y nuestra adoración. Entonces ¡no esperemos más!, en agradecimiento por sus bendiciones diarias, presentemos nuestros cuerpos en sacrificio vivo para honrar y glorificar a nuestro amado Señor.

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