Devocional

LEVÍTICO 10

ERROR DE INTERPRETACIÓN.

1 Nadab y Abiú, hijos de Aarón, pusieron carbones encendidos en sus incensarios y encima esparcieron incienso. De esta manera, desobedecieron al SEÑOR al quemar ante él un fuego equivocado, diferente al que él había ordenado. 2 Como consecuencia, un fuego ardiente salió de la presencia del SEÑOR y los consumió por completo, y murieron ahí ante el SEÑOR. 3 Así que Moisés le dijo a Aarón: Esto quiso decir el SEÑOR cuando dijo: “Demostraré mi santidad por medio de los que se acercan a mí. Demostraré mi gloria ante todo el pueblo” … NTV.

Las personas viven rodeadas por un sinfín de leyes que tienen que cumplir, el quebrantar alguna de esas leyes le puede generar graves consecuencias. La mayoría de las leyes, se tienen que cumplir al pie de la letra, no se pueden dar a las interpretaciones, o cumplir alguna de ellas a medias. Quebrantar una parte de la ley es quebrantar toda la ley. Los hijos mayores de Aarón, al cumplir las órdenes sacerdotales erróneamente, recibieron la ira del Creador.

Nadab y Abiú eran los dos mayores de los cuatro hijos de Aarón. Ellos habían subido al monte Sinaí junto con su padre, su tío Moisés y los setenta ancianos. Ellos fueron ordenados como sacerdotes junto con su padre y sus hermanos. Por lo tanto, tenían el derecho de ofrecer incienso al Señor. A ellos se les permitía realizar ciertas mezclas de especias aromáticas y colocarlas en un incensario que contenía trozos de carbón de palo encendidos, para que las brasas hicieran que el incienso se evaporara exhalando un humo aromático.

Cierto día, los dos hijos mayores de Aarón, abusaron de su oficio como sacerdotes, ofrecieron a Dios, una mezcla de especias aromáticas extrañas, las cuales no fueron aprobadas por el Creador. Dios había ordenado específicamente a los sacerdotes, la forma correcta de presentar los inciensos aromáticos, pero Nadab y Abiú desempeñaron sus funciones de modo contrario a las órdenes dadas por el Creador. Ellos como líderes, tenían la responsabilidad especial de obedecer a Dios ya que estaban en un puesto en el que fácilmente podían extraviar a muchas personas del pueblo hebreo.

Los hijos de Aarón pagaron con sus vidas, al no seguir las ordenanzas de los sacrificios. Dios los destruyó con una ráfaga de fuego. Cada una de las leyes, normas y mandamientos dictadas por el Creador para su pueblo, deben ser obedecidas al pie de la letra, o interpretadas bajo la iluminación del Espíritu Santo, para aplicar a la vida del Creyente. Ninguna de las ordenanzas de Dios debe de interpretarse a la voluntad de cada persona. Nadab y Abiú interpretaron erróneamente las órdenes del Creador y recibieron su castigo

Queridos amigos, el Creador no va a considerar como inocente al culpable. En el pasado, Dios castigó a los hijos de Aarón por su desobediencia, de igual manera en la actualidad como en los postreros días, Dios castigará a todo aquel que desobedezca sus instrucciones. Dios es un ser santo y desea que su creación viva bajo su santidad. Él no permitirá a nadie acercarse a su presencia, si no muestra un corazón quebrantado y arrepentido, un corazón dispuesto a obedecerlo y cumplir con sus instrucciones dejadas en su bendita palabra. Amigo, si en la actualidad está viviendo bajo sus propias normas, separado de la voluntad de Dios para su vida, puede estar seguro que usted está caminando a la condenación, pero no tiene que seguir en ese camino, Dios en este momento quiere darle la oportunidad de que se libere de la condenación, quiere darle el precioso regalo de la vida eterna. Acepte ese precioso regalo, confiese sus pecados y reciba a Cristo Jesús en su corazón. y así, podrá disfrutar de la eternidad en la presencia de nuestro amado Creador.

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