Devocional

LEVÍTICO 6

BUSCAR LA RECONCILIACIÓN
1 … el SEÑOR le dijo a Moisés: 2 Supongamos que uno de ustedes peca contra su socio y es infiel al SEÑOR. Supongamos que comete una estafa en un trato que involucra un depósito en garantía, o roba, o comete fraude, 3 o encuentra un objeto perdido y luego niega haberlo encontrado, o miente después de haber jurado decir la verdad… 4 Si has pecado en cualquiera de estas formas, eres culpable… 5 … Deberás hacer una restitución total a la persona perjudicada … En el mismo día, presentarás una ofrenda por la culpa. 7 Mediante este proceso, el sacerdote te purificará delante del SEÑOR, te hará justo ante él…
Alrededor del mundo, hay muchas personas que viven en la amargura, con resentimientos albergados en sus corazones y en sus mentes, sin saber que esa amargura, está destruyendo poco a poco su paz interior. Algunas de estas personas que viven en la amargura, ni siquiera se acuerdan del mal que les hicieron, solo se acuerdan de que están enemistados con esas personas por algo. Las personas así, nunca encontraran la paz interior, mucho menos encontraran la paz con el Creador, sin antes reconciliarse con las personas que mantienen viejas rencillas.
Para el Creador, la honestidad dentro de la sociedad hebrea era muy importante, por eso instruyó a su siervo Moisés acerca de este tema. Dios le dijo a Moisés: Si una persona estafa a su socio, no sería considerado culpable solo ante su socio, sino qué seria culpable ante el mismo Señor. De esa misma forma seria con las personas que cometan fraude ante su prójimo, personas que niegan haber encontrado objetos de su prójimo, o personas que declaren injustamente ante los tribunales de justicia. Todas estas personas serían culpables ante los ojos del Señor.
Dios ordenó a las personas que hayan defraudado de una o de otra manera a sus semejantes, debían declarar su culpabilidad ante su prójimo y devolverle el valor del perjuicio mas el veinte por ciento. La restitución a la persona ofendida, que era un aspecto de la ley ceremonial, también es con seguridad un fruto de la fe que todos los que han sido perdonados van a querer hacer. Pero las personas que reusaran cumplir con estas leyes, serían castigadas y condenadas por la justicia hebrea, declaradas culpables ante los ojos del Creador y morirían en su pecado, sin acceder a la valiosa redención eterna para su alma.
Además de la restitución del fraude, Dios ordenó a las personas culpables del fraude, ofrecer una ofrenda de culpabilidad, para ser declarados justos ante los ojos del Creador. Estas ofrendas solo lo podrían realizar después de la restitución total más el veinte por ciento, caso contario no lo podían hacer. A través de la presentación de esta ofrenda, el pecador seria liberado de su culpa y hallaría la justicia del Creador. Si una persona devolvía lo que había robado, más el veinte por ciento, nos podemos, preguntar por qué se le exigía llevar además una ofrenda por la culpa. La razón es que todo pecado es primera y principalmente un pecado contra Dios. Los pecados de asesinato y adulterio que cometió David fueron cometidos contra personas, pero él le dice al Señor: “Contra ti, contra ti solo he pecado; he hecho lo que es malo delante de tus ojos” (Salmo 51:4).
Queridos hermanos, Dios a través de esta ofrenda de culpabilidad ordenada al pueblo hebreo, nos recuerda también a nosotros que siempre es esencial la reconciliación con la persona ofendida antes de poder hallar la reconciliación con Él. Cristo Jesús en el Sermón del Monte, dijo a sus discípulos: “Si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí tu ofrenda delante del altar y ve, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces vuelve y presenta tu ofrenda” (Mateo 5:23, 24). Hermanos, para Dios, es primordial la reconciliación y la adecuada relación entre las personas y por eso demanda a las personas que mantengan una adecuada relación entre sí, antes de presentarle cualquier ofrenda de amor. Por eso, si usted sabe de alguien que tenga algo contra usted, vaya, búsquelo y haga las paces con esa persona y así, usted podrá estar también en paz con su amado Creador.

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