Devocional

ÉXODO 33 ESTRECHANDO AMISTADES

12 Un día Moisés dijo al SEÑOR… 13 Si es cierto que me miras con buenos ojos, permíteme conocer tus caminos, para que pueda comprenderte más a fondo y siga gozando de tu favor. Y recuerda que esta nación es tu propio pueblo. 16 … Pues tu presencia con nosotros es la que nos separa a tu pueblo y a mí de todos los demás pueblos de la tierra. 17 El SEÑOR contestó a Moisés: Ciertamente haré lo que me pides, porque te miro con agrado y te conozco por tu nombre. NTV.

Las personas cuando entablan una mistad sincera con alguien, día a día tratan de cultivar esa amistad, para que se fortalezca y no se derrumbe con facilidad. En una amistad así, los dos se conocen muy bien, conocen sus debilidades y fortalezas, pues han pasado mucho tiempo conociéndose, el tiempo compartido sin duda es el lazo que fortalece una amistad. Moisés había hallado gracia en los ojos del Señor, por eso quería cultivar una estrecha amistad con su Creador, quería conocerlo más a fondo para no ofenderlo de ninguna manera, ni apartarse de su presencia.

Mientras Moisés estaba en las cumbres del monte Sinaí, recibiendo las instrucciones de Dios para su pueblo, los hebreos se apartaron de los caminos de su Creador y le ofendieron en gran manera. Gracias a esa desobediencia, las relaciones de amistad de Dios con su pueblo, quedaron suspendidas, pues el Creador no podía estar en medio de un pueblo rebelde, idólatra, desobediente y pecador. Su santidad no le permitía estar en una estrecha relación con el pecado. A pesar de todo el mal que cometieron los hebreos, el Creador tenía presente en cumplir las promesas hechas a sus siervos, Abraham , Isaac y Jacob.

A pesar de las relaciones rotas con el pueblo hebreo, el Creador mantenía su relación de amistad con su siervo Moisés. Dios y Moisés mantenían su comunicación en el tabernáculo que Moisés había construido fuera del campamento, lejos del pueblo hebreo. Cuando Moisés buscaba la presencia del Señor, acudía al tabernáculo, la columna de nube se colocaba sobre el tabernáculo y la presencia del Creador descendía al tabernáculo, allí el Señor hablaba con Moisés cara a cara, como hablan los grandes amigos.

Moisés no encontró el favor del Creador; por su perfección, sus dones o su poder. Más bien fue porque Dios escogió a Moisés, y este en respuesta puso su plena confianza en la sabiduría y dirección del Creador. La relación íntima que estableció Dios con Moisés fue un verdadero privilegio, fuera del alcance para los demás hebreos de esa época. En la actualidad esta relación especial no está fuera del alcance de la humanidad, pues Jesús cuando estuvo caminando entre los hombres, llamó a sus discípulos y por extensión, a todos sus seguidores, sus amigos. Del hombre depende, el aceptar o no, al llamado de Dios para entablar una estrecha relación de amistad, tal como la que mantuvo con su siervo Moisés.

El Creador conocía a Moisés, pues Él le había formado, pero Moisés, no conocía en su totalidad a su Creador, por eso, pidió conocerlo más afondo, conocer sus caminos, conocer su voluntad, conocer el corazón mismo de su amado Creador. Moisés quería estrechar aún más su relación de amistad con su Dios, para no cometer los mismos errores al igual que el resto del pueblo hebreo, pues quería seguir gozando del favor y las bendiciones que solo el Creador podía dar a sus fieles siervos. Dios aceptó la propuesta de Moisés pues había hallado gracia ante sus ojos y le conocía por su nombre.

Queridos hermanos, Moisés, a pesar de mantener una relación de amistad con su Creador, quiso conocerlo más afondo, conocer el corazón mismo de su amado Señor. Conocer a fondo el corazón del Creador, sin duda, es muy importante para la vida del creyente, pues conocerlo le ayudará a apartarse por completo de la maldad y el pecado que gobierna este mundo. Hermanos, en la actualidad, nosotros podemos conocer el corazón de nuestro amado Creador a través del estudio de su palabra. Nosotros podemos estrechar nuestra relación de amistad con Él, obedeciendo y guardando su palabra en nuestro corazón y nuestra mente.

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